La "FUNDACIÓN 25 DE MARZO", también se dedica a poner en evidencia que los ANTICONCEPTIVOS COMUNES, LAS PÍLDORAS DEL DÍA DESPUÉS Y LOS DIU tienen -todos ellos- EFECTOS ABORTIVOS, pues, entre otros, impiden la implantación del niño en el endometrio del útero de su madre.

 

La FUNDACIÓN 25 DE MARZO , creada en honor de la Encarnación del Verbo de Dios en el Vientre Santísimo de la Bienaventurada Virgen María, ha sido constituida con el objeto de defender los bienes y valores que siempre han sido enseñados y defendidos por la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana; el Derecho Natural y la sana moral. En particular la protección del niño recién concebido en el seno materno (seres totalmente indefensos) contra el ABORTO.

Luego de los sucesos de julio de 2010, con la aprobación de la supuesta ley de matrimonio homosexual, y frente a los intentos del gobierno actual de seguir adelante con tales daños para nuestra Patria, ahora buscando la aprobación de una “ley” a favor del ABORTO, hemos decidido iniciar en octubre de este año una CRUZADA DEL ROSARIO pidiendo a María Santísima nos obtenga de Dios la gracia de que en nuestra Argentina ello no ocurra. Lo hacemos en la confianza filial del poder inmenso del Rosario. Además, detrás de las Apariciones de la Virgen en Fátima, se nos ha enseñado que, para estas épocas en que vivimos, Dios Nuestro Señor ha dispuesto darle aun más poder a esta devoción, de modo tal que “no hay ningún tipo de problema, por difícil que sea, ni personal, ni de las familias, ni de los Estados, que no pueda ser resuelto por medio del rezo devoto del Santo Rosario”. Los invitamos entonces a unirse junto con sus familias y conocidos a esta CRUZADA . Lo que está en juego es mucho, muchísimo, “el asesinato de niños indefensos” con la “legitimidad” del Estado. Hagamos nuestros Rosarios diarios con la convicción de que si rezamos, y lo hacemos bien, María Santísima tendrá compasión de nuestra querida Nación, y dicha gracia será otorgada. Podrán leer los detalles haciendo clic aquí abajo. Me despido en Nuestro Señor Jesucristo Rey y María Santísima.

Padre Fernando Altamira (presidente)